¿Y si esta gente fueran americanos? Nothink es uno de esos grupos que te obligan a hacer esta pregunta tras escucharlos, por su sonido en principio, pero sobre todo por su directo. Los madrileños volvieron a actuar en la capital tres años después de su separación, y cumplieron expectativas. La sala Penélope, completamente entregada al enérgico directo de la banda, dio fe de ello.

Como decía, Nothink es de esas bandas que si hubieran nacido al otro lado del Atlántico, probablemente harían giras internacionales reventando pabellones. Pero, claro, hay un inconveniente: Biffy Clyro (y sucedáneos) ya existen y, aunque tienen su pequeño toque característico, en esto del rock o innovas o estás perdido.

Muchos dirán que, musicalmente, son una ‘americanada’, y no es para menos. La banda –bueno, mejor dicho, Juan Blas (voz y guitarra) y Alex Ferrero (bajo)– comenzó versionando a Nirvana en una cochera… Aunque las influencias les han llevado a sonar más bien a Dave Grohl cuando se atrevió con las seis cuerdas. Sí, es casi un acto reflejo escuchar Nothink y que te venga a la cabeza Foo Fighters.

Como dice uno de los esloganes de Radio 3, eres lo que escuchas. Pero dejando a un lado las influencias musicales made in USA, apreciables a primera escucha, Nothink no se basó únicamente en querer ser como sus ídolos. Los madrileños viajaron hasta los estudios Litho de Seattle, cuna del rock noventero, para grabar su tercer álbum. Allí contaron con el trabajo de Matt Bayles en la producción, y hablar de alguien como Bayles no es cualquier cosa ya que ha metido mano en discos de bandas como Pearl Jam, Alice in Chains, Soundgarden o Mastodon.

El resultado no distó mucho de sus anteriores álbumes: guitarrazos crudos con una buena distorsión acompañados de una voz melódica, pero que sabe cuándo tiene que rugir. Vamos, lo que siempre ha hecho Nothink (y lo que siempre les ha funcionado, a la luz de su trayectoria).

En ese momento, en 2012, Nothink estaba en la cresta de su propia ola hasta que, por sorpresa, anunciaron su disolución. Ha pasado el tiempo y, tras unos cuantos conciertos en 2015, parece que los madrileños han vuelto para quedarse.  El directo ante el público fue una muestra de garra y tablas, pero también de comodidad dentro y fuera del escenario. «Estamos viendo caras de gente de toda España que ha venido, muchas gracias de verdad», dijo emocionado Juan Blas.

Las sonrisas y gestos de complicidad entre el trío y el público fueron una constante durante un repertorio de casi 20 temas tocados sin apenas respiro. Un repaso a todos sus trabajos discográficos que, todo sea dicho, quizá pueda hacerse algo tedioso para aquellos que no sean seguidores del género. De cualquier modo, se notaba que los madrileños –Nothink y el público– tenían ganas de un directo como este, y las dos partes pusieron el ciento diez porciento para que fuera una noche para el recuerdo.

«Nos vemos con más Nothink en 2016», gritó Juan Blas  para despedirse del público en su regreso (ovación incluida). ¿Nuevo disco? ¿Quizá algún single? ¿Una simple gira? El tiempo dirá.

 

Texto: M.E    /   Imágenes: Diego Rodriguez Veiga (@diegoricks)