La intuición es la que marca nuestra esencia. La que nos define en la lejanía y condena en la proximidad. Muchas veces malinterpretada, acallada, ignorada de pies a cabeza, es la intuición la que modela nuestro carácter y reafirma una conducta. El corazón que bombea furioso cuando una excitante idea, o mirada, se te cruza por la cabeza. Podríamos vivir sin ella, claro está; también podríamos hacerlo sin música y hasta incluso sin cerveza. Bueno, tampoco tanto, pero sin intuición si que es posible. Viviríamos en la grisedad de la vida, entre hipotecas que nunca llegaremos a terminar de pagar y condenados a la razón.

Pero como en Frecuencia Urbana eso de la lógica, lo probable y lo racional no se nos da nada bien, nos dejamos guiar por una intuición a la que perseguimos cotidianamente y por la que muchas veces nos hemos pegado más de un buen tropezón. Esa misma intuición es la que llevó mis pies a la sala Taboo el pasado jueves por la noche, ni bien terminado de poner Sutil en Youtube y escuchar esto:

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Bastaron entonces los primeros cincuenta segundos para convencerme de tener que ver un directo de esta gente, aún sin ni siquiera tener ni la menor idea que clase de extraños seres pueden estar detrás de esas agitadas armonias. Y por suerte el instinto no ha fallado, descubriendo a un grupo emocionante, vivo, fresco y con muchos cojones arriba de un escenario. A ver si me explico, cojones no para hacer el gamberro sino verdadero valor para entender que la libertad que te da la música es siempre un medio, nunca un fin.

Con media década de vida y presentando su segundo Lp, «The Unsettled Issues«, esta banda madrileña es un ardiente magma derritiendo toda nota que cae a su paso. Una salvaje mezcla de Screaming Headless Torsos y de aquella entrañable época de autenticos y feroces latidos de los Red Hot. Con un bajo tan técnico como temperamental, de robusta y marcada presencia y una batería que emancipa al tempo en cada golpe dándole vida propia y alejándolo de estructuras vacías, se compone el corazón de este grupo; una base rítmica que ahuyenta a la apatía a la vez que excita todos los musculos de tu cuerpo. David Pozuelo, a cargo de la guitarra, vertiginosamente se avalancha descalzo sobre brasas calientes y se mete en un sinfin de ratoneras saliendo de todas ileso y con el queso entre sus dientes. Cierra ese circulo de explosión sonora Jose pozuelo, padre vocal del grupo y dueño de un endiablado e intrépido saxo que lastima no hayamos podido disfruta más y mejor.

Sutil es un grupo de Hardcofunk (¿?) que viaja a través de los estilos encendiéndose a ellos y disparando canciones a quemarropa. Rebozando una verdadera esencia Punk que dilata los paradigmas de la escena under de Madrid. Arriesgando en la puesta en escena de un proyecto que, solo la osadía y talento, sabrán sacar adelante. Y si su intuición y coraje por seguir arriesgando con atractivos sonidos que aporten frescura al potente circuito emergente de la ciudad no les falla, arriesgaría a decir que por muchos años más los tendremos arriba de los escenarios.

Al menos, fue gracias a la intuición que un nuevo seguidor se han sabido ganar. Y como por aquí no somos de bebidas energizantes, agradecemos a la intuición, que tanto a Sutil como a mi, será la que nos siga dando alas.